El Parque Nacional de las Islas Atlánticas es un destino famoso entre los aficionados al turismo náutico. En velero, catamarán o kayak, pueden recorrerse las islas y archipiélagos que salpican las rías gallegas y que —con la excepción de Arousa— son inaccesibles por tierra. Cuando los viajeros se preguntan como llegar a la Isla de Ons, por ejemplo, la respuesta está en las navieras que comunican su muelle junto a As Dornas con los puertos de Sanxenxo, Bueu, Vigo o Portonovo.
Ons despierta el interés del público turista por sus distintas playas y las rutas de senderismo. El mirador de Fedorentos genera miles de fotografías y selfies al año, mientras que la furna de O Buraco do Inferno suscita en las nuevas generaciones el mismo asombro y misterio que en las pasadas.
Con diferencia, las Islas Cíes son destino insular más popular y visitado del litoral gallego. Sorprende la diversidad de faros que alumbran a los marineros desde aquí: Faro dos Bicos, Faro da Porta, etcétera. La belleza de este archipiélago aparece descrita, según se cree, en el clásico de la literatura Veinte mil leguas de viaje submarino.
Sálvora, a unas seis millas náuticas del archipiélago de Ons, también es visitable durante todo el año (con la correspondiente autorización). Si las anteriores ofrecen una imagen apartada y virgen, esta isla las supera gracias a la escasez de población a lo largo de los siglos. Entre sus atractivos turísticos, destacan la Escultura de la Sirena, el Faro de Sálvora y una antigua fábrica de salazón.
En Cortegada, el visitante descubre una de las mayores rarezas del Parque: el bosque de laureles más grande de Europa. Esta excursión marítima también merece la pena por las ruinas de una antigua aldea, el Santuario de la Virgen de Cortegada o una ruta circular de trekking, idónea para explorar toda la isla.