Galicia es una tierra que ofrece tantas opciones para pasarlo bien que es complicado elegir el destino. Muchos piensan en playas porque las playas gallegas no están, en líneas generales, tan masificadas como las del Mediterráneo y, sobre todo, no podemos ver esos edificios enormes bordeando la costa que han transformado el paisaje de una manera brutal.
Para otras personas, Galicia es sinónimo de montaña y de parajes semisalvajes porque están prácticamente deshabitados. Podemos encontrar pueblos desiertos, montañas en las que no hay prácticamente casas o encontrar poblaciones en las que el tiempo se ha detenido y sus habitantes siguen trabajando la tierra y cuidando a su ganado como han estado haciendo durante generaciones y generaciones.
Galicia también es cultura, con ciudades repletas de historia en las que se pueden visitar lugares únicos en el mundo y con leyendas que han traspasado fronteras. Busques lo que busques, lo vas a encontrar en Galicia y por eso te vamos a proponer tres destinos en los que encontrarás algo de lo que te hemos dicho. Pero hay mucho más para descubrir en esta tierra.
Si buscas playas, las islas cíes galicia pueden ser la mejor de las opciones. En las Cíes las visitas están reguladas, solo unos cuantos afortunados pueden ir cada día y por eso no te vas a encontrar las aglomeraciones de otros lugares. Reserva un día en las Cíes y disfruta de sus arenales, de sus rutas para caminar y de todo el encanto de pasar un día en una isla no habitada a la que hay que desplazarse en barco, la única manera de llegar allí.
Para quienes quieren montaña, Os Ancares es una zona perfecta para desconectar de todo. Está en la provincia de Lugo, haciendo frontera con Asturias y con León. Hay numerosos pueblos, casas rurales y hoteles en la zona. Los hospedajes rurales son los más recomendables y se pueden contratar rutas para disfrutar de los paisajes o, simplemente, pasear por cuenta propia sin tener un objetivo. Es una zona de gran belleza a la que hay que ir con buen tiempo, aunque disfrutar de una chimenea en una casa rural durante el frío invierno tampoco es una opción mala.
Y para cultura, Santiago es la ciudad más indicada. Con tanto para ver que resulta increíble que en un centro histórico tan pequeño pueda haber tantas y tantas cosas, comenzando por su Catedral.